“La belleza del rosado”

“La belleza del rosado”

Anna Evelyn Valdez

 

Por: Anna Evelyn Valdez

“Toda experiencia de belleza señala a la eternidad” – Hans Urs Von Baltasar

Recién terminaba de parquear mi carro, y mi hija pequeña salió a encontrarme. Mientras veía su delicada figura asomarse por la puerta, la aprecié: vestía una blusa con unos dibujos con toques de brillantina, una vaporosa falda de vuelos y debajo de ella unos tights, zapatillas con moño y un listón sobre la cola hacia un lado que ella misma se había hecho, que dejaba volando unos maravillosos colochos… todo este atuendo, en diversos tonos rosados, fue cuidadosamente escogido por ella. Por su pose y su mirada, sabía que estaba esperando algo de mí, así que sonriendo, le extendí mis brazos y le dije: “¡Estás preciosa!”. Su sonrisa fue más brillante que el sol. Mientras me abrazaba, sabía que había sido un momento importante para ella y que yo había formado parte, así que sonreí.

Esta escena la recordé leyendo el libro “Cautivante”, de John y Stasi Eldredge, el cual trata sobre los elementos que componen la esencia del corazón femenino. Y uno de estos rasgos es “revelar belleza”. “La belleza es poderosa” apuntan los autores y son muy precisos para dar razones de cómo la belleza es importante en nuestras vidas:

La belleza habla: habla de Dios y de Su creatividad y hermosura, pues todo aquello creado por Él habla de Él. La belleza habla a nuestros corazones y uno de los mensajes que nos dice es: “Todo estará bien”.

La belleza invita: queremos quedarnos cerca de aquello que es bello, una buena música que no queremos dejar de escuchar, un libro cautivante, una obra fascinante.

La belleza alimenta: es el tipo de alimento que anhela nuestra alma.

La belleza consuela: en medio del dolor y de la desesperanza, la belleza trae alivio, sosiega el alma. Por eso buscamos lugares bellos o enviamos flores en los momentos difíciles.

La belleza inspira: apreciar lo bello, abre tu mente, toca tu corazón, libera tu alma para que compartas lo bello que hay en ti.

La belleza es trascendente: porque es nuestra experiencia más inmediata a lo eterno.

Mientras leí todo lo que nos aporta la belleza, tomé consciencia de dos cosas, la primera es que todos deberíamos tener un espacio en nuestro día para absorber la belleza que más hable a nuestro corazón, pueden ser las plantas, flores o jardines, pueden ser bellos paisajes, una lectura edificante, o disfrutar de los animales. ¿Qué te parece bello? ¿Qué nutre tu alma? No dejes de alimentarte de ello cada día.

La segunda cosa que comprendí es que si las mujeres estamos hechas para “revelar belleza” es fácil entender nuestro gusto por la ropa, los zapatos, los vestidos, los salones de belleza o pintarnos las uñas. Debemos entonces enriquecer nuestra esencia y disfrutar el sentirnos femeninas, sin martirizarnos de lucir perfectas. Conocer esto también me ha invitado a no desaprovechar ninguna oportunidad para expresarle a las mujeres a mi alrededor lo bellas que son, lo bien que les queda el pelo, o la blusa o el jeans, pero sobre todo lo bello que es estar a su lado, por las risas, el consuelo o la paz que dan. ¿Cómo revelarás hoy tu belleza? ¿Cómo la reconocerás en las mujeres a tu alrededor?